"La Madre Tierra"
El Cairo no es solo la capital de Egipto y la metrópolis más grande de África, sino también el centro político, económico y cultural de Oriente Medio. Una visita a este crisol de culturas revela fascinantes contrastes: por un lado, la ciudad floreciente y vibrante, y por otro, la historia milenaria y sus tesoros arquitectónicos.
Al cruzar el Nilo en El Cairo, se pasa de una metrópolis a otra, pues en la orilla oeste se encuentra Giza con sus pirámides, la única que queda de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo. Han sido el símbolo de Egipto durante milenios. Incluso antes de que se construyeran las pirámides, allí se alzaba el guardián de los muertos: la famosa Esfinge. Este colosal monumento representa a un león reclinado con cabeza y melena reales.
Otro punto culminante de su estancia en El Cairo es la visita al Museo Egipcio. El recorrido por el museo se realiza en el sentido de las agujas del reloj, desde el Imperio Antiguo hasta el Período Tardío. El punto culminante indiscutible es la colección completa de los tesoros de la tumba de Tutankamón, incluyendo su máscara ricamente decorada y su sarcófago dorado.
La imponente Ciudadela se alza en la Plaza de Saladino. Allí se encuentra el monumento más emblemático de El Cairo: la Mezquita de Alabastro.
Incluso una breve visita a la Mezquita Al-Hussein merece la pena. Nota importante: No está permitido entrar en la mezquita con ropa que deje los hombros al descubierto o las rodillas descubiertas.
La mezquita islámica más importante, situada justo enfrente del bazar, es la Mezquita de Al-Azhar, conocida como la Mezquita Floreciente. No es solo una mezquita, sino también una universidad con más de 1.000 años de antigüedad, una de las instituciones de enseñanza superior islámicas más importantes y antiguas del mundo.
Desde la torre El Burg en El Cairo, podrá disfrutar de la mejor vista panorámica, así como de una vista fantástica de El Cairo que se extiende hasta las pirámides.
