El monumento cultural del Sinaí
Las peregrinaciones al Sinaí han sido documentadas por escrito desde el siglo IV d.C.
Como consecuencia, numerosos monjes cristianos se asentaron en el sur del Sinaí, quienes posteriormente fueron víctimas de repetidas y sangrientas incursiones sarracenas. Justiniano finalmente puso fin a esta situación. Fundó el primer monasterio fortificado en las inmediaciones del zarzal (conocido por la historia de Moisés): el Monasterio de Santa Catalina.
Dedicó el interior de la catedral a la Virgen María. El monasterio posee una colección de iconos muy antigua y famosa, así como una importante biblioteca.
Tras varias renovaciones y ampliaciones, y las partidas de ajedrez de los cruzados en el campo de juego del Sinaí, el monasterio fue dedicado en el siglo XII a Santa Catalina, una mujer alejandrina muy culta que murió como mártir.
Sus restos mortales fueron trasladados a la iglesia de Santa Catalina, donde han sido venerados desde entonces.
