Si una plaza de aparcamiento está marcada con líneas blancas, estás de suerte: es un aparcamiento público normal donde puedes dejar tu coche todo el tiempo que quieras. Y lo mejor de todo: a menos que una señal indique lo contrario, esta plaza es gratuita.
Tenga cuidado al seguir las líneas amarillas: estas indican una zona donde está prohibido detenerse y estacionar. Aunque un espacio amplio y libre parezca tentador, no está permitido estacionar allí y debe buscar otro lugar.
Las plazas de aparcamiento marcadas en azul y verde están disponibles, pero son de pago. Normalmente hay un parquímetro cerca. Preste mucha atención a la información que se muestra allí y a cualquier otra señal. A menudo, las plazas marcadas en azul solo son de pago en determinados momentos del día o en ciertos días de la semana, por lo que no siempre necesitará un ticket de aparcamiento.
Los residentes reciben un descuento en las plazas de aparcamiento marcadas en verde. Importante: Aunque vivas cerca, necesitas un permiso de aparcamiento válido para residentes.
